martes, 7 de febrero de 2012

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ndwich para mi señorita*.

Te amo,
hasta en las cuencas de tus orejas,
en el suspiro acumulado de una travesura nocturna,
con tu discurso en la sequedad de tus manos,
te quiero,
como el papalote que quiere tocar el cielo,
con tus labios apretados para ocultarme en el juego.
te amo a ciegas, te quiero a escondidas, te extraño acostada, te recuerdo en la penumbra...







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