viernes, 28 de marzo de 2014

[...]

Bitácoras del capitán de maRfil.

Día 60°:
Erase una vez un jefe que era gay y le pediré consejos de etiqueta y buenas costumbres. Y FIN.




Día 59°:
La fauna anda un poco incontrolada, dónde se supone que anda el encargado de derechos humanos de esta selva, dónde quedo el leonsito cuando más se le necesita, creo que anda en fiesta de pipones y alcahuetes.




Día 58°:
-Don Quicko, ¿cree que pueda tener una editorial?, así como usted.
-Claro, nada más consigue la herencia de un tío-sin hijos-soltero-rico.



Día 57°:
Una mañana en el museo :)).



Día 56°:
No te soporto, así que te enjaulare y no me importa que tanto rujas ignorare tus tormentosos sonidos para mantenerme vacilando en la brevedad de esta vida, que será de mi si te pierdo al dirigir mi mirada a una vieja imagen de sal tratamos de mantenernos ocupados pero tu pretendes arañar mientras desayuno un poco de pan tostado y café cortado. No funcionamos como pareja casual, sólo funcionamos para cazar en la orilla de la cama.




Día 55°:
Existen días poco cometidos, poco frecuentados, poco comprendidos y vueltos a explorar, esos días se han de llamar infancia.



sábado, 22 de marzo de 2014

[...]

Bitácoras del capitán de maRfil.

Día 54°:
Sólo sé que mis tripas se retuercen o por asco, o por amor... Pero insisto que es de amor.
Existen más esos día en que un sillón es participe de nuestro descanso.



Día 53°:
Cuentos del rincón, cuentos que no son verdad, estos son puros cuentos, o estos son puros animales concibiendo la cadena alimenticia, tomaré mi escopeta y me lanzaré a la guerra.


Fotografía: Carlos Alberto Papaqui.

Día 52°:
Terrible tambor radiactivo.
Radiactivos chernobyles-people.
People-manzana.
Cuerdas de guitarras.
Unos cuantos caxcanes.
Caxcanes que tumban en tumbas de tiro.


miércoles, 19 de marzo de 2014

[...]

Bitácoras del capitán de maRfil.

Día 51°:
Eres una mujerzuela con falo... tus ataques de ira y sentimiento lo explica todo.



Día 50°:
No me entiendes, pues te lo explico a manera simple... ¡vete a la CHINGADA!




Día 49°:
Que será de mi, si me gustan los niños como para comérmelos en barbacoas... Erase una vez, una localidad llamada San Francisco de Tepactitlan , un poblado cuyo nombre es conocido como Tepa y cuyo nombre es reconocido por ser la ciudad más cara del país. Explicare un motivo, lo que pasa es que cazar cristeros españo-franceses güeritos de cerebros torcidos es cuestión de linaje.




Día 48°:
Yo no quiero vida
ni mucho  menos paz, 
lo único que quiero
es marchar atrás.

Donde despegan los pies
pasan a atreves del universo
donde destinos se cruzan
y colisionan como trenes viejos.

No hay marea, no hay mar
no hay miradas que atraviesen
no hay amores que anochecen
no hay nada que contar.



Día 47°:
Me siento viva, quizás aun sirva mi cajita toxica.



Día 46°:
Ella tenía una caída hermosa, quizás la mejor espalda limpia y con manchitas en forma de corazón. 
Ella estaba marchita, maldita por la razón, no tiene espíritu y sólo flota en harapos.
Ella reposa como dama inspirada en los 40's, redondeando sus tontas y vagas creencias donde hombres le avienta mantras de estilo de vida, donde hombres le avientan calzoncillos blancos para lavar.



Día 45°:
Enfermedades, son tiempos de gloria, tiempos para tomar el control de los excesos, y claro tener excesos de manera desmesurada, la pregunta es ¿por qué Dios trajo al mundo tanto hombre-animal?





miércoles, 12 de marzo de 2014

[...]

Bitácoras del capitán de maRfil.

Día 44°:
Campanas, tras campaña, la diversión se esconde en una sonrisa de mierda. Luz, tú y bella sonrisa desgraciada, y parábolas se convierten en cánticos de grillos poco ilustres pero muy ortodoxos como la miseria de las campanas, como la misera de las campañas. Y veme aquí bajo presión, tratando de no tomar esa celular digital que remarca tu nombre no una sino 4 veces.
¡Te extraño alfajor!


Imagen: Magdalena.

Día 43°:
Quiero una copita de tus besos,
no quiero que muera nuestro sol,
lo único que quiero en este mundo
es que te acerques meneandote al son.

Que será de mi si me vuelvo viejo
que será de ti sin alimento
que será de nosotros y nuestro infortunio
que será de todos si no nos quieren juntos.

Quiero una capita de tus sueños,
no quiero un beso si no hay mañanas.
lo único que quiero en este espacio

es un velo de sueño pa' mi protección.




Día 42°:
Estamos en la perfecta dirección y sintonía. BAILEMOS para después cazar nuestras pieles.




Día 41°:
MARICONES...
MARIPOSAS...
MARIGUANOS...
MARIANOS...
MARCIANOS...
ALCORNOQUES...
ALBARICOQUE...




Día 40°:
Yo tenía un viejo caballo blanco que galopaba en las nalgas de mi amada. Ella era un sueño, de largas uñas y muchas pecas, ella amaba ese caballo torpe, de manos ásperas y con presencia de buen tipo.
Salíamos a galopar por las mañanas, nos dejábamos caer al pasto para dormir toda la tarde y hacíamos el amor hasta la madrugada, cenábamos dos pedazos de pan, un vaso de leche fresca y una vela cercana a una ventana nos iluminaba la compañía de algunos bichos. 
La luz de la luna alaba de sus cabellos plateados aquel recuerdo del un caballo blanco producto de nuestra ambición, la luna nos contaba historias para dormir y musitar bonitas melodías. 
Yo tenía un caballo blanco, mágico que andaba entre los senos de una bella mujer de pintura.






) ) ) ) )

viernes, 7 de marzo de 2014

[...]

Bitácoras del capitán de maRfil.

Día 39°:
Te tengo en la mira, no trates de escapar o disparo directo en tu testículo, después muerdo tu lóbulo y posteriormente tu cráneo se convertirá en una bola de cristal.



Día 38°:
Un elefante sabio le pregunta a otro elefante sabio: "¿cuándo crees que lleguemos a saltar hasta el cielo?", entonces el otro le contesta, "saltaremos hasta los cielos cuando de un brinco hundamos nuestro mundo, pero Dios es tan mundano que nos dio piernas cortas para no ser asesinos naturales como nuestros poco amigables compañeros humanos. Te aseguro que si tuviéramos piernas largas los pisoteriamos como lo insignificante que son, hasta entonces dominaremos los cielos. Y, ¿recuerdas al Dumbo? ese tipo es pura leyenda humana".




Día 37°:
Fluidez que circula 
en tu cintura
en tu caminar.

Soy esclavo de tus mentiras
dueño de malas fortunas
trato de mantener la calma
para no disparar.

Respira profundo 
en lo hondo,
en lo profundo,
de un imaginable espacio 
de aguas turbias.

Imagen: Edición de fotografías de Carlos Alberto Papaqui.

Día 36°:
Wings of desert...
Wings of travel...
Wings of my...





martes, 4 de marzo de 2014

[...]

Bitácoras del capitán de maRfil.

Día 35°: 
Dejaba que las luciérnagas mandaran el comunicado de mis obscuras intensiones. 


Día 34°: 
Me encontraba a las plenas 2:33 AM pensando en letras tristes para historias cursis de pesadilla y como es costumbre me quede en seco analizando la distancia de unos que otros deseos. Es tan de madrugada que me arden los ojos por la falta de sueño y además de eso intento concentrar mis pensamientos a estructurar mi vida con coherencia poco necesaria. No tengo fin determinado, intento mantener mi mente ocupada en la formulación de versos tontos. 



Día 33°: 
Estamos a distancia del vuelo 18 lugar donde una joven con sueños malditos reprochan al amor de su vida. 
Tenemos tanto en común y tan diferentes que somos con lo que intentamos complementar, mientras uno pide corporeidad y hechos, el otro pide vivir miles de metros de distancia. ¿Así se sienten felices? esa es la pregunta, quizás sean felices-infelices viviendo a la distancia del recuerdo.

Fotografía: Carlos Alberto Papaqui

Día 32°:
Este es un viaje de capitanes, capitanes muerto, capitanes necios, capitanes de amor, capitanes de ensueño, capitanes de odio, capitanes de los que quieras, cuando quieras, mientras así lo esperes por que vives para bailar el momento. 



Día 31°:
Viajes en blanco y negro, 
estoy decidido a viajar
con un maletin,
mi amuleto
y un poco de feria para dar.

Al compás yo voy,
al compás de mi guitarra
y al mando de la persecución.

Me decía que era sano olvidar
yo voy en búsqueda de la verdad
donde tus manos besan mi espalda
y donde los dos nos unimos.

Al compás yo voy,
al compás de mis marcas
y al mando del corazón.

Ya no regreso,
porque me pierdo,
es absoluto,
soy de aquí como el invierno.

Estoy listo,
hay combustible para iniciar 
un viaje en blanco/negro.