martes, 25 de febrero de 2014

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Bitácoras del pájarazul.

Día 28°:
Hace tiempo si invocaba el mal entre dientes y colmillos para sobrevivir, entre ancianos vivos y jóvenes muertos. No hay prueba alguna para semejantes pensamientos donde mundos insólitos terminan en colisión y unen la belleza con la fealdad. Somos espíritus adictos a la vida, poco preparados a la muerte, como idiotas que se sienten dueños de nuestras maldiciones y bendiciones. 
Algunos son los parias de la vida, quizás por que ellos están persiguiendo la muerte después de una vida, y una vida después de una muerte.




Día 27°:

Lunes: Estas tratando de abrir mi ventana y me escondo lo mejor posible entre mis sábanas.
Martes: Has abierto mi ventana, bajas tu pie y tocas el suelo para reconocer el ambiente.
Miércoles: El ambiente huele bien, luce bien, te sientes bien y entras al ataque... me siento acechada.
Jueves: Te acercas sigilosamente a mi cuerpo, llegas a uno de mis costados, destapas mi rostro...y tan sólo continuo apretando los ojos para no topar con tu mirada.
Viernes: Me susurras al oído...me derrito.
Sábado: Sigues preguntándome cuestionamientos inútiles... me siento derretir como azúcar en el fuego.
Domingo: Me sigues llamado y te tomo el cuello de tu camisa tirando de el para acercarte a mi cuerpo, me sonríes, nos miramos y terminamos con besos, mordiscos, apretones, rasguños, resbalones y electricidad que recorre los pies hasta el cerebro.
Lunes: Y amanecí a tu lado.... NUEVAMENTE (aunque sea entre sueños).




Día 26°:
Eramos un caos, una mezcla homogenea de malos amores pero de química jodidamente buena... Y despegamos los pies por un buen rato.



Fotografía: Carlos Alberto Papaqui

Día 25°:
Disfrutar de los silencios con el corazón ardiendo en el pecho por razones bonitas, suspendidas, chiquititas pero que siguen ahí, ahí, ahí... escondido como líneas traviesas, como viejos vicios que se atraviesan en el camino y que ríen al tropezar.




Día 24°:
Quiero cambiarte un campo de estrellas por un campo de granadas...
Eso es la verdadera historia de la Guerra de las galaxias, ¡claro!, en los suelos de una tierra desconocida.














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