Día 60°:
Erase una vez un jefe que era gay y le pediré consejos de etiqueta y buenas costumbres. Y FIN.
Día 59°:
La fauna anda un poco incontrolada, dónde se supone que anda el encargado de derechos humanos de esta selva, dónde quedo el leonsito cuando más se le necesita, creo que anda en fiesta de pipones y alcahuetes.
Día 58°:
-Don Quicko, ¿cree que pueda tener una editorial?, así como usted.
-Claro, nada más consigue la herencia de un tío-sin hijos-soltero-rico.
Día 57°:
Una mañana en el museo :)).
Día 56°:
No te soporto, así que te enjaulare y no me importa que tanto rujas ignorare tus tormentosos sonidos para mantenerme vacilando en la brevedad de esta vida, que será de mi si te pierdo al dirigir mi mirada a una vieja imagen de sal tratamos de mantenernos ocupados pero tu pretendes arañar mientras desayuno un poco de pan tostado y café cortado. No funcionamos como pareja casual, sólo funcionamos para cazar en la orilla de la cama.
Día 55°:
Existen días poco cometidos, poco frecuentados, poco comprendidos y vueltos a explorar, esos días se han de llamar infancia.


No hay comentarios:
Publicar un comentario