martes, 4 de marzo de 2014

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Bitácoras del capitán de maRfil.

Día 35°: 
Dejaba que las luciérnagas mandaran el comunicado de mis obscuras intensiones. 


Día 34°: 
Me encontraba a las plenas 2:33 AM pensando en letras tristes para historias cursis de pesadilla y como es costumbre me quede en seco analizando la distancia de unos que otros deseos. Es tan de madrugada que me arden los ojos por la falta de sueño y además de eso intento concentrar mis pensamientos a estructurar mi vida con coherencia poco necesaria. No tengo fin determinado, intento mantener mi mente ocupada en la formulación de versos tontos. 



Día 33°: 
Estamos a distancia del vuelo 18 lugar donde una joven con sueños malditos reprochan al amor de su vida. 
Tenemos tanto en común y tan diferentes que somos con lo que intentamos complementar, mientras uno pide corporeidad y hechos, el otro pide vivir miles de metros de distancia. ¿Así se sienten felices? esa es la pregunta, quizás sean felices-infelices viviendo a la distancia del recuerdo.

Fotografía: Carlos Alberto Papaqui

Día 32°:
Este es un viaje de capitanes, capitanes muerto, capitanes necios, capitanes de amor, capitanes de ensueño, capitanes de odio, capitanes de los que quieras, cuando quieras, mientras así lo esperes por que vives para bailar el momento. 



Día 31°:
Viajes en blanco y negro, 
estoy decidido a viajar
con un maletin,
mi amuleto
y un poco de feria para dar.

Al compás yo voy,
al compás de mi guitarra
y al mando de la persecución.

Me decía que era sano olvidar
yo voy en búsqueda de la verdad
donde tus manos besan mi espalda
y donde los dos nos unimos.

Al compás yo voy,
al compás de mis marcas
y al mando del corazón.

Ya no regreso,
porque me pierdo,
es absoluto,
soy de aquí como el invierno.

Estoy listo,
hay combustible para iniciar 
un viaje en blanco/negro.





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